Juan llama desesperado al doctor a las 3 de la mañana, cuando le viene un ataque de apendicitis a su esposa.
-- Doctor, doctor, mi esposa está con un cólico fortísimo. Parece apendicitis, dice Juan asustado.
-- Imposible, no es apendicitis. Dale unas aspirinas y me llamas en una hora.
-- No doctor, yo he tenido apendicitis y créame que éste es un cólico de apéndice. Por favor venga--apúrese, suplica Juan.
-- Cálmese, no es apendicitis. Hágame caso y déle unas aspirinas. Me llama en una hora, repite el dotor.
-- Doctor por favor, TIENE que venir, mi esposa tiene apendicitis, le grita Juan desesperado.
-- Escúchame, tu esposa no puede tener apendicitis porque yo la operé del apéndice hace dos años. No hay ser humano que tenga dos apéndices, dice el doctor.
--Correcto, doctor, pero SI existen los seres humanos que tienen dos esposas. ¡Yo me divorcié, ésta es mi segunda esposa! VENGA por favor.
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