Una importante delegación de peruanas, tanto del sector público como de la empresa privada, participó los días 15 y 16 de septiembre en la Cumbre “Mujer y Economía” de APEC celebrada en San Francisco. Entre ellas, la Presidenta de OWIT, Rosa Asca; la secretaria, Zelma Acosta-Rubio y la segunda vice-presidenta, Luisa García.
Las recomendaciones que las delegaciones que participaron en la Cumbre hacen a los Gobiernos de los países miembros de APEC parten de un convencimiento: una mayor participación de la mujer en la economía es clave para impulsar el desarrollo y estimular el crecimiento. De hecho, hay numerosos estudios que demuestran esta relación. Por ejemplo, según TheEconomist, “el incremento del empleo femenino en los países desarrollados en la última década ha añadido más al crecimiento global que China”. Estas conclusiones también fueron destacadas en el video de apertura de la conferencia.
Durante la Cumbre, en conferencias, paneles de discusión y mesas redondas, se analizaron diferentes políticas para lograr esta mayor participación de la mujer en la actividad económica, así como algunas de las barreras que aún lo impiden. Al finalizar, como resultado de este trabajo y con los aportes de todos los países, se firmó la Declaración de San Francisco.
Este documento, que será presentado en noviembre en la Cumbre de Jefes de Estado de APEC, recoge los compromisos de los países miembros en cuatro áreas principales: acceso al capital (evitando que existan barreras legislativas o prácticas discriminatorias en el sector financiero para que las mujeres emprendedoras puedan obtener créditos en condiciones equitativas), acceso a los mercados (fomentando la implementación de mejores prácticas que permiten a las empresas lideradas por mujeres crecer, exportar y aprovechar oportunidades), desarrollo de capacidades y habilidades (fomentando el desarrollo de redes, adaptando los programas de formación a las necesidades específicas de las mujeres) y, finalmente, promoción del liderazgo femenino.
Este último punto, particularmente importante, pretende lograr que haya más mujeres en puestos de alta dirección, tanto en el ámbito privado (gerencias generales, directorios) como el público (ministerios, presidencia de organismos estatales). Los estudios identifican cuatro barreras fundamentales por lo que aún hay, incluso en organizaciones con altos porcentajes de colaboradoras en otros niveles, pocas mujeres en los cargos de máxima responsabilidad: barreras organizacionales (incluyendo ausencia de “role models” y de redes informales), los desafíos del balance con la vida personal y familiar, la prevalencia de sistemas que impactan negativamente la evaluación del desempeño de las ejecutivas y sus oportunidades de promoción en las empresas y finalmente, la falta de motivación y apoyo por parte de los superiores en las empresas.
En el Directorio y Comité Ejecutivo de OWIT ya estamos analizando cómo incorporar estas conclusiones a nuestro plan estratégico, de manera que nuestra organización tenga un papel destacado en la implementación de la Declaración de San Francisco en el Perú. Os animamos a que nos hagáis llegar vuestras sugerencias e ideas.